Estos días, en los que hemos visto coronarse a la Selección nacional campeona de Europa, hemos tenido ocasión de escuchar la música del vetusto himno que nos representa, que data, al menos, de la época de Carlos III. También hemos visto como los jugadores rusos, o alemanes, o italianos cantaban con orgullo las letras que acompañan a sus marchas oficiales. La marcha granadera -de los granaderos, un cuerpo militar de élite, no del reino de Granada, como dicen algunos- ha tenido a lo largo de la historia varias letras, de mayor o menor calado político compuestas por diversos poetas o intelectuales, de las cuales las más conocidas son la del catalán Eduardo Marquina, o la de José María Pemán, famosa en época del franquismo -régimen fascista, que tergiversó como quiso la letra original, cambiando, interesadamente, frentes por brazos alzados-.
Pero hubo un intento en democracia. Un intento serio, hace unos años, por parte del gobierno de Aznar, de llegar a un acuerdo consensuado para ponerle letra oficial al himno. Un grupo de intelectuales, con pluralidad ideológica y regional, escogió una letra con un inmenso valor simbólico, que, al quedar aparcado el proyecto por los motivos de siempre -PP y el PSOE estaban jugando al perro y al gato- reveló Jon Juaristi, uno de los encargados de elaborarla. La letra tiene 3 claves: la proyección histórico-geográfica de España y su cultura; la pertenencia a una Europa unida; y la libertad que garantiza el estado democrático y social. Además de estos tres requisitos, que los cumple, es fácil de aprender, y tiene referencias a varios de nuestros poetas, por ejemplo a la Canción del pirata de Espronceda hablando de los confines del mar, al Caminante de Machado, hablando de abrir camino, al Árbol de Guernica, o a Viento del Pueblo, de Miguel Hernández en el “viento de los pueblos”.
Esta era la letra elegida, que espero que el gobierno y la oposición rescaten del olvido y pongan en circulación oficial más pronto que tarde, y desde aquí lo pido por todos, para que también podamos cantarla, como los demás:
Canta, España,
Y al viento de los pueblos lanza tu cantar:
Hora es de recordar
Que alas de lino
Te abrieron camino
De un confín al otro del inmenso mar.
Patria mía
Que guardas la alegría de la antigua edad:
Florezca en tu heredad,
Al sol de Europa
Alzada la copa,
El árbol sagrado de la Libertad.